¡Comienza ya a trasformar tu vida!

Mi nombre el Julio Cid Martínez, soy padre de tres hijos.

A los 16 años tome la decisión de abandonar la formación profesional reglada, en la que me aburría enormemente y sentía que no me aportaba lo que yo quería. Desde siempre fui emprendedor, con veinte años, en 1986, creé mi primera empresa. Empecé de organizador de servicios para eventos, con catering vegetariano. Desde el comienzo estuve centrado en empresas de desarrollo personal y profesional y en 1986 realicé mi primer curso de kinesiología holística. Esta ha sido la tónica hasta el día de hoy, siempre ejerciendo de empresario, involucrado en el desarrollo personal y profesional, con dos líneas muy marcadas, por un lado, la alimentación y otro, la mejora personal y profesional, ambas con una profunda vocación de ayuda a las personas.

A nivel personal suelo tener crisis potentes cada 10 años, las cuales, las voy resolviendo satisfactoriamente. Y a nivel profesional siempre me he sentido pleno y lleno de proyectos (en la actualidad gestiono cuatro empresas en distintos ámbitos). Un punto de inflexión lo tuve a los 40 años, cuando tome conciencia de mis sentimientos más profundos, mi amor y respeto por las personas y la vida. Me di cuenta que mi sueño más deseado es vivir haciendo lo que siento. Descubrí que mis verdaderas pasiones son investigar y crear recursos para ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida.

Todo esto me permitió sentirlo y creerme merecedor de ello.

Aquí empieza un proceso de desarrollo personal muy profundo, tomando consciencia de mis sentimientos, aprendiendo nuevas formas de vida, nuevas formas de relacionarme con las personas, saneo mi cuerpo y mi mente, dejo atrás viejos paradigmas, me conozco e interiorizo, reviso mi vieja creencia, actualizo lo que me valen y abandono lo que no.

Decido dedicar mi tiempo solo a las cosas por las que siento verdadera pasión.

Fui dueño de una empresa cárnica durante quince años, de los cuales, los ocho últimos, era vegetariano, un enorme y duro aprendizaje. Fueron años duros y con mucho trabajo, pero muy bonitos y satisfactorios.

Materialicé la venta de mi empresa cárnica y comencé la creación de una nueva empresa, el instituto de desarrollo personal y profesional Gaur.

He alineado y sintetizado toda la sabiduría de mis experiencias anteriores, para poder ofrecer, compartir y mostrar lo mejor de mí, lo que me hace sentir feliz y poder ayudar a las personas que creen en un mundo abundante, consciente, profesional y feliz.

Decido dedicar mi tiempo solo a las cosas por las que siento verdadera pasión.

Como regalo a toda esta transformación recibo una apertura en mi cuerpo y en mi mente que me permite transcender la locura y las formas hacia la consciencia del ser.

Esto es lo que llamo “la salud como camino” o “kilometro 0”.